La Polka se introduce tardíamente en nuestro folklore hacía finales del siglo XIX, teniendo origen centroeuropeo ( Polonia) e introduciéndose primeramente como danzas de las altas capas sociales, para pasar a continuación a extenderse entre las masas populares, siendo en la actualidad uno de los géneros de más arraigo popular en el folklore canario. Existen de ella diferentes versiones, no sólo entre islas, sino entre diversas zonas de las mismas, como el caso de las encontradas en los pagos laguneros de Tejina y Taco. La rescatada por Añate pertenece al folklore infantil y tanto la letra como el baile fueron recogidos en la zona de Acentejo. Introduce en su temática la figura del ratón, que como otros tantos animales, era el ídolo central de muchos juegos infantiles. Como baile de salón que es, en el apartado coreográfico se suceden galanteos y proposiciones de los jóvenes a las mozas, sobre todo en la parte inicial, y son muchos los informantes que recuerden cantar y bailar esta pieza en los llamades bailes familiares o de las casas, que se celebraban a lo largo y ancho de la comarca de Acentejo.

 

POLKITA. Letra y Música..

Esta es la polkita,
esta es la polkona,
esta es la polkita, caramba,
que se baila ahora.

Subo a la azotea
a tender la ropa,
me encontré un ratón
bailando la polka.

Esta es la polkita...

Lo cogí por rabo,
lo tiré al barranco,
le jise la sangre, caramba,
con un cristal blanco.

Esta es la polkita...

Lo llevé al doctor
y le recetó.
pobre ratón
fue y se me murió.

Esta es la polkita...

Subo la azotea
por segunda vez,
me encontré un ratón,
bailando al revés.

Esta es la polkita...

¡Hola! Señor Pancho,
¡Qué gordo está usted!.
No voy a estar gordo, caramba,
si lo paso bien.

Esta es la polkita...

Me voy a la fonda
a tomar café,
mi cigarro puro,caramba,
mi taza de té.
Esta es la polkita...

 

El Gorgojo es una pieza musical detectada en determinados lugares de Tenerife, Gran Canaria, La Palma y Fuerteventura, a partir del siglo XVIII. Considerada una danza ocultista, estaba relacionada primitivamente con prácticas brujeriles, además de tener un claro cariz sexual. Este baile se hacía, principalmente, al finalizar las faenas o reuniones, en horas nocturnas y lugares apartados, siendo la Pascua, la época en que más se bailaba. La versión recogida en La Victoria de Acentejo, de doña Angelina Febles Díaz (1912 ) y doña Mª Verónica Rodríguez Rodríguez ( 1894-1988 ), presenta perfectamente todas esas características anteriores. Una de las informantes apunta que el ritmo aumentaba progresivamente hasta que tropezaban entre sí, hombres y mujeres, llegando aquellos, incluso, a soltar las faldas de estás. También era considerada la idea de que alguno de los danzantes apareciera desnudo o semidesnudo. De igual modo, se ha recopilado una versión infantil, que se conoce por " El rosario de mi comadre", muy similar al diálogo final del Gorgojo recojido en La Palma, y que aparece de múltiples formas en el cancionero de los niños. En todas las versiones, el danzante aparece de cuclillas, con las manos en las corvas y dando brincos, intentando el hombre persuadir de los niños. Hasta la fecha, no se han podido recuperar las figuras que existían en el baile, con lo que actualmente se ejecuta de manera espontánea por parte de cada bailador.

 

EL GORGOJO.Letra y Música.

El baile del gorgojito
se bailaba de cuclillas,
doblándose las rodillas
y de brinquito en brinquito.

El gorgojo esté en la peña,
de lejos me jase señas:
que me vaya, que me vaya,
que me vaya a dar con ella.

El gorgojo está entre peñas,
de lejos me jase señas:
que vaya de aquí un poquito
a bailar mi gorgojito.

Anoche me picó un bicho.
Yo pensé que era un gorgojo.
Anoche no lo cogí,
esta noche si lo cojo.

Anoche te vi un gorgojo
pero no te lo cogí
ahora me parece a mí
que esta noche te lo cojo.

 

 

SORONDONGO ( LA VICTORIA DE ACENTEJO). Esta pieza viene a presentar un claro ejemplo de cómo algunos géneros tradicionales se nutren principalmente de folklore infantil, concretamente y en este caso, del juego de " La que ha entrado en el baile" o " La Violeta", más conocido en la zona de Acentejo como "La Señorita Celia". La manera en que este juego se convirtió en una danza de mayores, viene a explicarse de la siguiente forma: Al parecer, en el siglo XVI se extiende por toda la Península un juego que en Asturias va a convertirse en la canción que acompañada la danza denominada "La Gerigonsa", pasando a llamarse en Andalucía " La Gerigonza del Fraile". Fruto de su proximidad con el "Zorongo", también andaluz, pasa a las islas con la denominación de " El Zorondongo del Fraile", derivando en los términos sorondongo en las tres islas orientales y el fraile en El Hierro, y que parece ser el predecesor de las diferentes variantes del sorondongo canario. Precisamente del Zorongo, existen restos de coplas canarias, que en unos casos, han llegados a convertirse en estribillos de isas ( ay sorongo, sorongo...), y en otros llegan a formar parte del romancero tradicional, como así presentan las letras de las versiones majoreras y conejeras del Sorondongo. Aunque el sorondongo haya estado siempre identificado con las islas citadas anteriormente, no se puede negar la existencia de este esquema musical en Tenerife, y así lo pone de manifiesto esta versión rescatada por Añate. De los contactos con algunos viejos de la comarca, se deduce la existencia de una pieza llamada "El Sorondongo" de similar estructura y melodía que el juego infantil antes citado, y de la que D. Manuel Pérez Corona ( 1899-1987), informaba con detalle. Se trata de un baile que no se practicaba desde hacía unos 75 años, en la fecha en que fue recogido ( 1985 ) y que sólo lo hacían las mujeres, ( de igual forma que una versión encontrada en el pueblo de La Oliva, en Fuerteventura ), cuando los bailes iban llegando a su fin. De esta forma, demostraban a los hombres su capacidad de aguante, mientras éstos ya daban por acabada la fiesta. La dinámica del baile presenta una gran similitud con el resto de las versiones expuestas anteriormente, ya que se pone de manifiesto la libertad de elegir, en un corro, a la compañera que se quiera para revelar la danza ( tal como se ve en El Fraile o en el sentido de la antigua Gerigonza ). Las bailadoras deben seguir las indicaciones de los cantadores: saltar, brincar,dar vueltas por el aire, sacar una dama y dejarla sola en el baile, estableciéndose así un esquema que permite bailar a una mujer en cada estrofa.

 

SORONDONGO. Letra y Música.

El sorondongo, mondongo del fraile,
que le manda el rey al padre,
que me saque una dama al baile,
( que me saque otra dama al baile )
que la quiero ver bailar, saltar,brincar
y dar vueltas por el aire.

El sorondongo, mondongo del fraile,
que le manda el rey al padre,
que la deje sola en el baile,
que la quiero ver bailar, saltar, brincar
y dar vueltas por el aire.

 

PASODOBLE MALAGUEÑO. Aunque parece extraño encontrar un pasodoble dentro de nuestro folklore, es evidente que este género musical, tan español por otro lado, tuvo sus ramificaciones en nuestras danzas. Con aires de malagueñas, Añate ha encontrado una pieza muy valiosa, que celosamente guardaba el grupo de La Tercera Edad de La Victoria de Acentejo, respaldado por D. Elfidio Afonso, hijo de Ramón "El Carrucho" ,de quién lo aprendió y lo oyó cantar en todas las parrandas que se ofrecían.Principalmente se cantaban con letras de amor, aunque también abarcaba todos los temas posibles. La parte musical recoge perfectamente la estructura de una malagueña con ritmo de pasodoble. Este grupo, interpreta un mismo estribillo tras los solistas, y esta peculiaridad se ha querido seguir respetando por entender que hay que conservar las coplas tal como se han transmitido.De la misma forma se respeta esta denominación que relaciona el pasodoble con la malagueña, siendo así como siempre se ha conocido en esta zona. Añate cuenta en esta grabación con la intervención de dos de los solistas de esta Rondalla de la Tercera Edad, concretamente, el susodicho Elfidio Afonso Gutiérrez y José Martín Gutiérrez, destacadas voces del municipio. En el año 1988, el grupo Arba-Atacaite graba una versión muy parecida:" El Pasodoble Anaguero", fruto de la recreación que hizo Ernesto Romero de las versiones recordadas en la zona de Anaga, que de forma casual viene a reflejarse con la que se ofrece, pero que nada tiene que ver, en lo que a sus orígenes se refiere. En la versión de Acentejo, el baile era muy sencillo, parecido a la isa en cadena, sin figuras complicadas ni movimientos refinados, presentado un claro ejemplo más de las estructuras sencillas que nuestras gentes utilizaban en nuestros en sus bailes.

 

 

PASODOBLE MALAGUEÑA. Letra y Música.

Que sí, que yo te quiero,
que tú bien lo sabes,
que tu tienes la culpa
de todos mis males.

No vayas paloma al monte,
mira que soy cazador,
te pego un tiro y te mato,
para mí será el dolor.

Que sí, que yo te quiero...

Como quieres que te quiera
como yo quiero a mi madre,
mi madre me dio la vida
y a ti te encontré en la calle.
Como mi madre no hay nadie.

Que sí, que yo te quiero...

Cuando mi madre murió
solito me hallé en el duelo,
se me quedó el corazón
negro como un terciopelo
por el amor que perdí.

 

 

PASACATE. De todas las influencias centros europeas en nuestros folklore, parece ser que es la francesa la que más incide en El Pasacate, también llamado Pasacate o Pass de Catre, que paso a cuatro, y que proviene de la expresión gala pass á catre. Esta pieza de salón, con cierto aire cadencioso y cortesano en el baile, y de carácter alegre y desenfadado, representa un claro ejemplo de cómo las letras del cancionero infantil se adaptan para acompañar las danzas tradicionales. En este caso deriva de una canción de corro conocida como La primera entradita del amor, de la que existen diferentes versiones en todo el archipiélago. Añate rescata en La Victoria, de Doña Consolación Pérez García ( 1902-1991 ), Doña Carmen Pérez García (1899 ), Don Domingo Abreu García ( 1909- 1991 conocido como Totis ), Don Juan Hernández Alonso (1914-1987, apodado El Cafetero ) y Don Feliciano Santos Flores ( 1910 ), una versión que aporta a la citada por Luis Diego Cusco y en su trabajo El Folklore Infantil y Otros Estudios Etnográficos, dos estrofas interpretadas al final, que no aparecen en otras versiones. Y es que los tres últimos informantes, que tocaban, respectivamente, guitarra, laúd y violín, recuerdan cantarla así en los bailes familiares o de las casas, donde era un género asiduo. En el baile, la peculiaridad radica en ejecutar la misma figura en pareja, dos veces hacia delante y una hacia atras en el sentido de la rueda.

 

PASACATE.Letra y Música.

La primera entradita
que el amor tiene:
Buenas noches mandama,
buenas las tienes.

Y a la segunda noche
me acerqué al oído:
Buenas noches mandama,
cómo le ha ido.

A mí me ha ido bien
a Dios las gracias,
que tengo preparada
la calabazada.

Esa calabacita
no la quiero yo,
que dicen que ahora
tiene amores nuevos.

 

Esos amores nuevos
te han engañado,
te han vuelto la cabeza
pa´l otro lado.

A mi no me la vuelven
tan fácilmente,
la cabeza la llevo
siempre de frente.

Cuando vienes a verme,
vienes tan tarde
que me estoy desnudando
para acostarme.

Si te estás desnudando
vuélvete a vestir
que buenos malos ratos
paso yo por ti.

 

 

MAZURCA, VALS Y POLKA. Tres piezas de diferentes origen, que Añate ha querido enlazar, aprovechando que las tres se realizaban en bailes familiares, y dejando claro que cada una se ha rescatado de forma individual, y que de la misma manera se pueden interpretar. Estos géneros se incorporan a nuestro folklore a finales del siglo XIX, con una clara influencia centroeuropea, permaneciendo los esquemas que se presentan en la memoria de D. Domingo Abreu García, parrandero popular y D. Feliciano Santos Flores, último violinista de la comarca. Gracias a ellos, Añate ha recogido la versión más oída en la zona, ya que existen muchas variantes de la mismas. Están interpretadas con violín y acordeón, como antaño se hacian en los bailes de salón o familiares donde estos personajes acudían y donde se llevaba a cabo el grozor de tantas piezas que aún hoy siguen sin rescatarse. Son bailes sueltos y alegres de muy dinámicas mudanzas y saltos menudos. Algunos se celebraban al aire libre, pero en la mayoría de los casos, en casas particulares , de ahí su nombre de bailes familiares. Debido al reducido tamaño de los locales, y en algunos casos, sólo podían bailar un número determinados de parejas, por lo que había diferentes formas de organizar el baile. En una de ellas, los hombres esperaban fuera y un grupo de mujeres salían a buscar acompañante para un solo baile, tras el cual devolvían sus parejas al exterior, haciendos cambios, para que de ese modo pudieran participar todos. En otras de las formas, se colocaba un nombre en la puerta con un garrote, cobraba la taifa ( tarifa ), y según el número de mujeres que hubiera dentro, dejaba entrar a igual números de hombres, los cuales, una vez acabada la pieza, salían del local para dar paso a otros. Con todo ello, fuera de los locales donde se celebraban estos bailes, se formaban grandes colas de hombres esperando su turno para poder bailar, de ahí que se le llamara también bailes de cola. De todas maneras, parece ser que en los bailes descritos de la zona de Acentejo no eran tan usuales estan costumbres, o por lo menos, no en los últimos años de celebración. Las casinos o sociedades desbancaron las casas o lugares donde se hacían los bailes o reuniones, acabando así con esta forma tan peculiar de llevar a cabo una de las únicas manifestaciones festivas, de que disponían nuestros mayores, y que con tanta añoranza se recuerdan.

 

 

DANZAS DE CINTA ( LA VICTORIA DE ACENTEJO ). La Danza de cinta, también llamada Danza de Camino, representa una estampa folklórica localizada de forma puntual en algunos pequeños núcleos rurales, siendo bailada, casi exclusivamente, como apertura de procesiones y romerías, donde se mezclaba el fervor religioso con supercherías y costumbres paganas. Como muestra de esta tradición en Tenerife, han permanecido en el tiempo danzas como la de Las Vegas de Granadilla de Abona, Chimiche, Güímar, El Escobonal, Igueste de Candelaria, Geneto, Tegueste, Guamasa, Icod el Altoy El Palmar, entre otras. En la comarca de Acentejo, este género se incorpora a principios del siglo XX, dejándose de realizar en el año 1944 y perdiendo así la costumbre de abrir con él las fiestas religiosas o populares de la zona, desapareciendo de tal forma, que nunca ha tenido un papel destacado junto al resto de las danzas tinerfeñas. Gracías a D. Manuel Pérez Corona ( 1899-1987 ), informantes de otras tantas piezas, que dirigía el último grupo de danzas que se formó en La Victoria de Acentejo, y algunas de sus bailadoras como Dña. Soledad Carricondo Estévez ( 1931 ) y Dña. Hortensia González González ( 1930 ) de la zona del Tagoro, Añate ha recogido esta danza. En este ritual se engarzan cintas de varias tonalidades ( manteniendo cuatro rojas y una negra intercalada entre distintos colores hasta llegar a una docena ) a un palo central o lanza donde los bailadores ( mujeres y hombres ) se alternan en una evolucionando en sentido contrario, girando alrededor de ella tejiendo las cintas. Esta forma de baile es una concecuencia evolutiva de las costumbres primitivas, que tomaban el árboly la piedra como centro de sus ceremonias, saltos y danzas, como cita Esquivel Navarro en su discurso " Discurso sobre el arte del danzando y sus excelencias y primer origen " publicado en Sevilla en 1642. Como característica distintiva, los tocadores se sitúan inmediatamente detrás del baile ejecutando el ritmo del tajaraste, donde se introduce tambor, guitarra, timple y castañetas, entre otros instrumentos. Estas últimas, portadas por los bailadores en una sola mano, ya que en la otra sostienen la cinta. El uso de esos instrumentos de cuerda no se incluye actualmente por no haberse recuperado la melodía exacta, al contrario que en danzas como la de las Vegas, donde aún se mantiene. En algunos casos, del tajaraste se pasaba a la isa, aligerando el trenzado de las cintas, característica similar a la danza realizada por el grupo "Los Alzados de Icod de Alto". Atítulo informativo, citar algunas notas históricas del grupo de danzas al que pertenecieron nuestras informantes,tal como se bailó para inagurar la calle Arrayanero, partiendo de la casa del director, donde se ensayaba, camino de la plaza del pueblo, recorriendo la citada calle,Horno de La Teja y El Pino. También se mostró en una era en frente de la plaza de La Corujera en Santa Ursula y se recuerda con nostalgía la última intervención en la romería del municipio del año 1944, comenzando a bailar en la plaza, siguiendo el recorrido por lo que hoy es la calle Pérez Díaz con dirección a la zona de La Pólvora y la Carretera General hasta el Puente de Hierro, donde se tomó la fotografía que se muestra al final del cuaderno. En esta grabación se ha intentado ubicar la Danza en el ambiente festivo en que se desarrolaba, y para ello se han introducido algunos aspectos fundamentales men nuestras fiestas como el ruido de la muchedumbre, los voladores o foguetes, los vivas a la Vírgen y la voz de mando de quien guía la danza. Especial atención merece el repique de las campanas de la iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación del municipio victoriero, efectuado por D. José Gutiérrez Afonso tal como antaño se oía, ya que los sistemas electrónicos han variado la forma de hacerlo. Estos efectos han sido grabados en la Plaza Rodríguez Lara, con la colaboración de las gentes del municipio. A todos, GRACIAS.