Acérquese y advierta, entre sus rincones, la huella de un pasado que se resiste a morir en el olvido; las manos artesanas esculpiendo el barro y la madera; las costumbres que llevan grabadas en sus actos; el aroma que desprenden las cocinas; el transitar por donde mismo lo hicieron los aguerridos guanches.

 

Atrévase y sepa que si su suerte es entrar a Acentejo de la mano de un victoriero o una victoriera, està entrando por la puerta del corazón. Si no es así, ose a encontrar alguno en el camino porque es la mejor garanía de que La Victoria se instale en su alma.

 

 

Cordialmente,

Manuel Jesús Correa Afonso

Alcalde-Presidente

El visitante que se adentre en tierras de Acentejo, encontrará en La Victoria, sin duda, una de las muchas formas que adopta la belleza, que es armonioso resultado de la unión entre la naturaleza, la historia y su gente. Si a ella llega, atrévase a descubrir sus rincones más bellos, desde la costa, con sus pronunciados acantilados y sus plácidos atardeceres, hasta sus montes, donde las cambiantes tonalidades de verde se confunden con el azul del cielo luminoso. Acérquese y contemple un pueblo bullicioso, ágil y agradable. Un pueblo que conserva el semblante amable y gentil dibujado en el rostro de sus paisanos.