
Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación
De inexcusable visita. Su construcción sustituyó a la antigua ermita en 1537, alcanzando en 1600 la categoría de parroquia. De estilo mudéjar canario, se estructura en tres naves con capilla-cabecera y diversas dependencias que han sido añadidas a lo largo de los siglos. Diversos trabajos de restauración permiten contemplar fielmente la riqueza artística de su interior, como son los tres Altares, destacando el frontal neoclásico repujado del Altar Mayor, el Cuadro de Ánimas de 1672, atribuido a Gaspar de Quevedo y las tallas de la Patrona del siglo XVII y San Matías de Lázaro González de Ocampo.
Hacienda de Santo Domingo
Ermita del siglo XVIII, adosada a la Hacienda de Santo Domingo, que fue posada de peregrinos y conserva un lagar con características que lo hacen único en Canarias.
Ermita de San Juan
Ermita del siglo XVIII
Pino Centenario
De gran interés para el visitante, se alza junto a la Iglesia como testigo privilegiado de la historia. Fue a sus pies donde se celebró la primera misa tras la conquista de Tenerife, colgando de sus ramas las campanas de la antigua ermita. Se puede apreciar en este lugar una placa, que deja constancia de este hecho histórico.
Barranco de Acentejo
Mirador de la Costa de Acentejo
Casonas de La Resbala
La Resbala es la calle que mejor ha conservado las construcciones más tradicionales de la Villa.